Estudio arroja aprendizajes tras la pandemia

La salmonicultura se adaptó rápidamente al contexto mundial, esto obedece a la experiencia de la industria con altos estándares sanitarios y enseñanzas del ISA.

Este estudio exploratorio que agrupa y ordena datos relevantes de la salmonicultura en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, infiere con sus primeros resultados, la capacidad de la industria para adaptarse a los desafíos y dificultades impuestos por la crisis sanitaria, orientados a mantener los estándares de calidad asociados a sus procesos productivos resguardando la salud y seguridad ocupacional de sus trabajadores.

Si bien el impacto de la pandemia en los sectores productivos a nivel mundial ha implicado la configuración de un escenario adverso y no carente de desafíos para la producción, se ha observado para el caso de la Salmonicultura en el territorio, un afrontamiento favorable ante sus consecuencias.

Pese a que se observó a inicios de la actual crisis sanitaria una disminución de las exportaciones de salmones y truchas a nivel país (una variación de un -16,7% en el año 2020 a comparación del año anterior), esta situación no encontró sus causas en las dinámicas productivas del rubro, sino que más bien se debieron al incremento de protocolos sanitarios más exhaustivos y al cierre de restaurantes y hoteles a nivel mundial. Se declara por parte de quienes colaboran con el estudio, un repunte paulatino auspiciado por las medidas sanitarias, acciones de bioseguridad y diversificación de clientes, impulsadas estratégicamente al interior de cada una de las empresas que dan forma a la Salmonicultura del territorio. Ejemplo de ello, es el cumplimiento de estándares internacionales que velan por una producción de calidad, contando actualmente la industria acuícola nacional con certificaciones que abordan la totalidad del ciclo de producción del salmón chileno.

Sobre la base de lo anterior, y a modo general, se puede señalar que se ha apreciado una clara tendencia a la baja en la importación de ovas, debido a las restricciones sanitarias post virus ISA, y los altos estándares de bioseguridad que han adoptado las compañías, lo que ha impactado positivamente en las empresas proveedoras locales, que han debido invertir para aumentar su producción y así satisfacer la demanda de las empresas, con un producto que es fruto de la investigación y conocimiento de la biogenética de los salmónidos que reduce el riesgo de importar enfermedades exóticas que pudiesen afectar a la Salmonicultura de la Macrozona Sur Austral.

Además, se fortalece la capacidad de adaptación de la industria, destacándose el resguardo y cumplimiento de los protocolos establecidos por la Autoridad Sanitaria en cada una de las regiones, tanto a nivel de relacionamiento interno como externo en su vínculo con proveedores. Con ello también, el resguardo exhaustivo de las condiciones sanitarias para los y las trabajadoras del rubro, lo que ha considerado entre sus acciones la modificación en la extensión de los sistemas de turno, el trabajo a distancia o teletrabajo, estrategias comunicacionales a través de medios variados y focalizadas en procesos educativos orientados al autocuidado y resguardo de las condiciones sanitarias acordes a protocolos establecidos para tales efectos. A esto se suma la contratación de personal médico encargado de la promoción de estrategias de autocuidado, la toma de muestras para exámenes y aspectos relativos al bienestar, así como la disposición de laboratorios para el análisis de muestras que permitan detectar la presencia del COVID-19 entre no sólo los y las trabajadoras del rubro, sino que también en sus familiares y la comunidad.

Si bien, han existido dificultades para el desarrollo de proyectos dentro del contexto pandémico, el sector observa una tendencia a la recuperación y reactivación económica, posibilitado por la reapertura de mercados e incrementos en el nivel de consumo.

Claudia Paredes, directora de Educación de ONG Canales y encargada del proyecto agradeció a todas las empresas, integrantes de los distintos gremios, que participan activamente del estudio y a la vez explica que “esta industria se ha posicionado como un sector significativo, especialmente en la macrozona sur austral de Chile lo cual se refleja en las cosechas de Salmones y Truchas en centros de cultivos, donde superan con creces las obtenidas en otras regiones del país. Por eso, este estudio nos ayuda a contar con información territorial actualizada, sobre todo contextualizado con la pandemia del COVID-19, para favorecer la toma de decisiones, tanto a nivel gubernamental, empresarial y educativo para potenciar positivamente la salmonicultura en nuestro país y generar vínculos de formación de capital humano pertinentes”.    

En esa línea, la industria se ha enfocado en trayectorias formativas laborales y académicas para el capital humano, desarrollando instancias para el incremento de habilidades y la reducción de brechas para la adaptación a nuevas dinámicas de trabajo cotidiano, a través de modelos mixtos que van desde la capacitación presencial a modelos de enseñanza/aprendizaje e-learning que buscan mejoras significativas en la expresión de habilidades como la empatía, la resiliencia, adaptabilidad y el trabajo en equipo.

Gestión y coordinación del estudio

El Barómetro de la Salmonicultura es encabezado por la Corporación de Capacitación de la Cámara Chilena de la Construcción (OTIC CChC) con apoyo del Observatorio Laboral de Los Lagos y ejecutado por el área de estudios de ONG Canales.

Se analizaron datos correspondientes a empresas del rubro asociadas al menos a uno de los siguientes gremios: SalmonChile, Consejo del Salmón y la Asociación de Salmonicultores de Magallanes. Todas con incidencia en las distintas etapas del ciclo o cadena de valor para la Salmonicultura y con presencia en las regiones que componen la Macrozona Sur Austral del país, donde el 64% de las empresas participantes son de gran tamaño, 27% medianas y 9% pequeñas; además de un 45% son de origen nacional y 55% internacional.

Por su parte, Cristian Kubota, gerente general de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, destacó cómo las empresas locales trabajaron en coordinación con la autoridad sanitaria. “La industria salmonera en Magallanes reaccionó rápidamente a la pandemia, activando de manera temprana y proactiva una serie de protocolos, muy en línea con las recomendaciones de la autoridad sanitaria, poniendo siempre en el centro a sus trabajadores, que representan más del 8% de la fuerza laboral de la región”, explicó Kubota.

Cabe señalar, que la mesa de trabajo tiene como comité a: OTIC CChC, Observatorio Laboral de Los Lagos, SENCE, SalmonChile, Consejo del Salmón, Asociación de Salmonicultores de Magallanes, CFT Santo Tomás y Grupo de Transferencia Acuícola.

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